Pasar del verano con temperaturas cálidas y vacaciones; al otoño con bajas temperaturas, lluvia, vientos, el estrés del trabajo y la vuelta a la rutina, puede ser difícil para más de uno.
Os vamos a dar algunos consejos para que podáis superar este tránsito sin ningún problema:
Para comenzar el día con fuerzas no sólo debemos tomar un gran desayuno si no que debemos espabilarnos bien. Nada más levantarte, dúchate con agua tibia y finaliza la ducha con un minuto de agua fría.
Respecto al desayuno, debe ser enérgico y que contenga zumo, leche, fruta, cereales. Si añades a tu zumo una cucharada de levadura de cerveza, notarás una gran vitalidad.
Las cenas deben ser ligeras. En otoño cambiamos nuestra alimentación y damos paso a los caldos, cremas de verduras y sopas. Prepara un buen cocido y guarda caldo para tener para cenar una taza. El consumo de sopa ayuda a disminuir la ingesta de alimentos ya que te quedas hinchada. La sopa no sólo es un alimento saludable por sí solo, sino que favorece la adquisición de otros hábitos que conforman una dieta sana.
Cambiar de look en esta época es muy recomendable ya que nos ayuda a vernos mejor y nos anima.
Salir a pasear por la tarde con el airecito, varias veces por semana, durante más de media hora, es muy saludable y beneficioso para activarnos.
El estrés de la vida diaria, el ritmo del trabajo,
los problemas personales son los ingredientes para provocar episodios de nerviosismo
que den lugar a aumentar el cansancio, la ansiedad y la aprehensión. Síntomas
físicos y psicológicos de esto pueden incluir falta de concentración,
palpitaciones, boca seca, tensión muscular, sudoración, falta de sueño,
hiperventilación y estómago alterado.
Durante estos períodos es importante tomarse un
tiempo para relajarse y enfocar la energía en algo que sea tranquilo y
placentero, pero además os recomendamos tomar infusiones como la tila.
Sólo tenéis que prepararla en la comodidad de vuestro hogar e ingerirla cada
vez que sea necesario.
También os recomendamos la infusión de valeriana que es relajante por
naturaleza y la de lechuga, muy buena para acallar los nervios y poder dormir
mejor. Otro remedio son las hojas de la pasionaria que trabajan como un sedante
natural.
Para los nervios, también podéis usar otros remedios caseros como la
infusión de manzanilla que cuenta con importantes propiedades ansiolíticas para
la relajación y que ayudará a reducir las tensiones producidas por los ataques
de nervios.
Otros métodos naturales para combatir los nervios son la práctica de yoga
que es excelente para concentrar el positivismo. También es recomendable el
Reiki o cualquier otra actividad necesaria para eliminar los nervios.
Llega el otoño y con él la tristeza al haber menos horas de luz, la caída del cabello, etc. Por eso, vamos a daros unos consejos prácticos para que el cambio de estación no afecte a la adaptación de tu cutis.
Si eres fumadora recuerda que este hábito genera una serie de radicales libres que producen efectos muy negativos en tu piel.
Muévete. No es necesario que vayas diariamente al gimnasio, plantéate ir a correr al aire libre. Lo importante es moverte y alejarte del sedentarismo.
No abuses del alcohol que es tu peor enemigo contra la retención de líquidos.
Se constante con los hábitos de limpieza facial de acuerdo a tu tipo de piel para evitar alteraciones cutáneas, ya que es época en la que los poros tienden a taparse y reaparece el temido acné.
En la entrada al otoño es importante vigilar mucho los cambios de temperatura que pueden resecarte la piel. Para evitarlo, aumenta tu hidratación a base de abundante agua.
El sol durante el otoño no te va a hacer tanto daño como el estival así que no dudes en tomar un poco de sol sin olvidar tu fotoprotección solar.
Si sigues estos pasos diariamente en tu vida, mantendrás a raya tu piel. Hoy te damos la buena noticia de que hay formas estar guapa de una manera fácil. Ya lo has visto. ¡Manos a la obra!
Después del
calor típico del verano y antes del frío más polar del invierno, el otoño es
una época de transición, en el que la alimentación juega un papel fundamental
en la tarea de prevenir enfermedades, manteniendo equilibrada la aportación de
vitaminas, sales minerales y proteínas de elevada calidad. La dieta
mediterránea es probablemente una gran aliada en la alimentación otoñal.
Para
suministrarnos las vitaminas esenciales están los frutos de temporada como la
calabaza -que cocida, al horno o en menestra- suministra una gran cantidad de
vitamina A; o el caqui y las ensaladas de otoño, como la endibia. Los tomates,
que todavía siguen siendo ricos y sabrosos, siguen siendo un punto de fuerza
como condimento de la pasta, con albahaca y aceite de oliva extra virgen.
También las
carnes blancas y el pescado son fundamentales en esta estación del año, óptimos
también los congelados, tan válidos desde el punto de vista nutritivo y de
sabor como los frescos. El vino, siempre en cantidad moderada, se conjunta
perfectamente en la mesa de otoño.
Con una
alimentación de este tipo, conseguiremos beneficiarnos de todos los elementos
indispensables para preparar el organismo a la llegada del invierno.
La “medicina convencional” ofrece diversas familias de fármacos para tratar
el insomnio, como, por ejemplo, los ansiolíticos. Desde Nature Essential Shop
os animamos a probar otros remedios más naturales y sólo recurrir a este tipo
de fármacos si el médico así os lo aconseja.
Existen algunas hierbas medicinales que pueden facilitar de forma natural la
conciliación del sueño.
Son conocidos los efectos favorables de la valeriana (Valeriana officinalis)
para tratar el insomnio cuando éste acompaña a estados de estrés, inquietud e
irritabilidad.
La lavanda o espliego (Lavandula angustifolia) es útil para combatir el
insomnio que acompaña a estados de desgaste psicológico o intelectual y en
trastornos con inquietud.
La manzanilla (Chamomilla recutita) además de aplicarse en trastornos con
dispepsia o flatulencia es también útil en estados que cursan con ansiedad e
insomnio.
Hace poco comentábamos deportes típicos de otoño como el senderismo y el
footing, que son ideales para realizar en esta época del año por la bajada de
las altas temperaturas del verano.
Hoy queremos ofreceros otras alternativas
igual de saludables y divertidas:
Ciclismo. El otoño es la estación perfecta para salir en
bici. No hace mucho calor y el paisaje es agradable. Además la temperatura
permite poder programar una salida en bici a primera hora de la tarde sin
peligro de sufrir un golpe de calor. El ciclismo es un deporte completo y podemos practicarlo un par de veces por
semana. Aunque te recomendamos que no improvises una salida y la planifiques
antes. Asegúrate que las ruedas están en perfecto estado y prepara un kit de
reparación de pinchazos.
Windsurf. Esta es otra de las actividades que podemos
disfrutar durante el otoño, dependiendo de la zona de España en la que nos
encontremos. El viento es mucho mayor que en verano y las condiciones
climatológicas son perfectas.
Comenzar con el ejercicio después de un verano en el que en mayor o menor
medida se han cometido excesos nos hará sentirnos bien no solo físicamente,
sino psicológicamente porque encontraremos el momento ideal para desintoxicar
tanto el cuerpo como la mente.
Las actividades al aire libre fomentan además la sensación de relax que
unida al ejercicio físico nos hará comenzar con la nueva etapa laboral con
fuerzas renovadas.